Georradar para localización de napas subterránea

Utilizamos tecnología alemana de georradar (GPR) de alta precisión, que permite identificar y caracterizar napas subterráneas de manera eficiente, optimizando la localización de pozos y reduciendo la incertidumbre en la perforación.

Esta tecnología nos permite mejorar la tasa de éxito, disminuir costos operativos y entregar soluciones basadas en información geofísica confiable.

La tecnología de georradar (del inglés Ground-Penetrating Radar, GPR, "radar de penetración terrestre") es una técnica geofísica no destructiva que utilizamos para explorar y mapear el subsuelo sin necesidad de excavar o perforar. Usa ondas electromagnéticas de alta frecuencia que se envían al suelo y se reflejan en interfaces donde cambian las propiedades físicas de los materiales (como arena, roca, agua, cavidades, tuberías, etc.). Las señales reflejadas son captadas y convertidas en imágenes o perfiles del subsuelo.

🛰️ ¿Cómo funciona el georradar?

  1. Transmisión y recepción de ondas EM:
    El GPR emite pulsos de ondas electromagnéticas hacia el subsuelo mediante una antena. Cuando estas ondas encuentran un cambio en las propiedades eléctricas de los materiales (dieléctricas o conductividad), parte de la energía se refleja y regresa al receptor.

  2. Registro de tiempos y amplitudes:
    El equipo mide el tiempo que tarda cada eco en regresar y la intensidad de la señal reflejada. Esos datos se traducen en un perfil o imagen del subsuelo conocido como radargrama.

  3. Interpretación de datos:
    Con software especializado se pueden interpretar las reflexiones para identificar interfaces (capas geológicas, cavidades, tuberías, cambios de humedad, etc.) y estimar profundidades.